martes, 10 de julio de 2012

EL HUEVO COSMICO





 

Un mito Chino cuenta que al principio de los tiempos todo era caos, el cual  tomó forma de huevo. Éste contenía el Ying y el Yang, las fuerzas contrapuestas de las que está hecho el universo.
Yang y Ying son la luz y la oscuridad, lo masculino y lo femenino, el calor y el frío.
Una vez, las energías en guerra del interior del huevo lo hicieron explotar. Los elementos más pesados se hundieron, formando los continentes, y los más ligeros flotaron, formando los cielos. Entre el cielo y la tierra quedó P'an-ku, el primer ser. Durante dieciocho mil años cielo y tierra se fueron separando gradualmente, haciendo crecer a P'an-ku a la misma velocidad, de modo que llenaba siempre el espacio entre los dos elementos; hasta que no lo puede resistir mas y perece, de forma que su cuerpo da nacimiento a todo lo que existe en el mundo


Muchos siglos mas tarde, una teoría cosmológica desarrollada  hacia  1930   también hizo mención al "Huevo Cósmico" La idea viene de la aparente necesidad de reconciliar las observaciones de Edwin Hubble de un universo en expansión ( predicho por las ecuaciones de la relatividad general de Einstein) con la noción de que el universo debe ser eternamente viejo; así esta teoría afirma que un átomo, también llamado "huevo cósmico ",comenzo a absorber el hidrógeno, helio y distintos gases; no soportó la cantidad de materia, y a causa de esto explotó con gran fuerza creando un caos de los fragmentos y así se dio el origen del universo.

Algún tiempo antes del nacimiento de esta teoría en la ciencia occidental , Paiore, un gran jefe de la isla polinesia de Anaa, hizo, a mediados del siglo XIX, un dibujo del principio de la creación.
 El primer detalle de esta ilustración era un pequeño círculo que contenía dos elementos, Te Tumu, “Fundamento” (un macho) y Te Papa “Roca Estrato” (una hembra).

“El Universo —dijo Paiore— era un huevo, que contenía a Te Tumu y a Te Papa. Finalmente estalló y produjo tres capas superpuestas, la de abajo sostenía a las dos de arriba. En la capa más baja permanecieron Te Tumu y Te Papa, quienes crearon a los hombres, a los animales y a las plantas.
 
La imagen del huevo cósmico se conoce en muchas mitologías; aparece en la griega órfica, en la egipcia, en la finlandesa, en la budista, en la japonesa,  en América  y en todas las regiones del mundo donde los hombres se preguntaron acerca del origen de la vida

Al principio, este mundo era puro no ser —leemos en uno de los libros sagrados de los hindúes—; luego existió, se desarrolló, se convirtió en un huevo. Así estuvo por un periodo de un año. Se rompió en dos. Una de las dos partes del cascarón se volvió de plata y la otra de oro. La que era de plata es la tierra, la que era de oro es el cielo. Lo que era la membrana exterior son las montañas. Lo que eran las venas son los ríos. Lo que era el fluido interior es el océano. Y lo que nació de allí es el sol."

 El cascarón del huevo cósmico es el marco del mundo en el espacio, mientras que el fértil poder seminal interior tipifica el dinamismo inagotable de la vida de la naturaleza.
No es raro que el huevo cósmico se rompa para descubrir, ensanchándose desde adentro, una pavorosa figura en forma humana. Ésta es la personificación antropomórfica de la fuerza de generación.

"El Poderoso Ser Vivo, como se le llama en la cábala: “El Poderoso Ta’aroa cuya maldición fue la muerte, es el creador del mundo.” explica Joseph Campbell, en “El héroe de las mil caras”


En la mitología griega Fanes (en griego antiguo Φανης Phanês, ‘luz’) es un dios nacido del huevo cósmico que dividieron Chronos y Ananké, y la deidad primigenia de la procreación y la generación de nueva vida. Con frecuencia se le equipara al más antiguo Eros, que servía la misma función en la Teogonía de Hesíodo. También recibía los nombres de Ericapeo, Metis y Protogono.
Se ha equiparado a Fanes con el nacimiento de la luz cósmica, y a veces con la propia consciencia primordial surgiendo del amanecer de los tiempos


En el milenario Taoísmo Chino, esta imagen del círculo con un centro es entendida como " germen" u "origen" y es concebida como el "Padre de todas las cosas": esa energía primordial que cae en el "valle del mundo" que es el caos, el espacio "vacío", lo indiferenciado, ,y da origen a la vida;
Este germen es "la suprema verdad", y en esta verdad está el "nombre de todas las cosas".


Si lo relacionamos con nuestra experiencia interna, el punto y su irradiación conformando el círculo indica el Verbo Divino como Principio, La Palabra. como comienzo de la inteligibilidad del mundo
Este "Centro" es el lugar de unión del individuo con el Universo Así en las Upanishad de la India ,se dice que el Principio está en el centro del Ser, y que es más pequeño que un grano de arroz, pero al mismo tiempo más grande que la tierra y el cosmos.



La cultura egipcia lo concibe como el "Huevo del Mundo", o "Huevo Cósmico" , representando la expansión cósmica naciendo desde su Centro, o Inicio del Universo; por eso está también relacionado con el sol, , fuente de energía y "corazón del mundo".
De modo tal que siendo un ´simbolo no estático sino de intenso dinamismo, es el hogar de donde parte el movimiento de lo uno hacia lo múltiple, de lo interior hacia lo exterior, de lo no manifestado a lo manifestado


Símbolo fundamental de las culturas precolombinas, el circulo con un punto central, aparece a menudo en glifos, representaciones de dioses y muchos otros elementos visuales de dichas culturas
Lo llaman "grandes aretes", y  a veces "símbolo del jade".
Al Centro, como "principio" o "nacimiento", se refieren numerosas figuras. Este círculo está hecho alrededor de un centro, en correspondencia con los así llamados "puntos de desarrollo de la conciencia", los chakras en la cultura hindú, situados en varias partes del cuerpo, como por ejemplo en la frente, entre los ojos (evidenciado en esculturas mayas).

En México antiguo se conocían estos centros de conciencia cósmica y las técnicas para despertarlos (posiciones del cuerpo, meditación, respiración, vocalizaciones sagradas); y la representación de estas partes del cuerpo humano con el mismo símbolo de "centro creador del universo" es lo que nos habla otra vez de una identificación del hombre prehispánico con los fenómenos cósmicos, y con conocimientos muy avanzados de la Ciencia Sagrada y esotérica.
En el sentido de "germen de vida" se puede encontrar , en muchos códices prehispánicos -cuando se relaciona con símbolos alusivos al cosmos, a la tierra, etc.- al concepto de "raza" o "estirpe".
Muy similar es el concepto que este diagrama simbólico tiene en la cultura tibetana, donde ese centro significa la manifestación de la vida; es decir, el punto central es como una Gruta Germinal.






http://americaindigena.com/s7agnese.htm
http://gerardovd.wordpress.com/huevo-cosmico/ 
http://wikipedia


7 comentarios:

  1. Muy interesante y útil, muchas gracias por la información tan resumida pero detallada y fácil de leer y entender ^^

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias me fue de gran ayuda para una tarea, muy bueno... :) :v <3

    ResponderEliminar
  3. Hoy mis ojos por primera vez han visto este blog lleno de sabiduría ancestral y belleza !!! Muchísimas Gracias Puri

    ResponderEliminar