martes, 12 de marzo de 2013

LA EXTRAÑA VIDA DE LOLA MORA, UNA MUJER EXCEPCIONAL


 


Se dio el lujo de  tomar las decisiones que se le antojaron,  viajar, vivir sola, crear arte. ser autosuficiente, libre e independiente.  Pero  sobre todo, se dio el gusto de levantar  una de las mas grandes obras de la ciudad de Buenos Aires su "Fuente de las Nereidas", la mas famosa de todas sus creaciones, inaugurada en 1903
 Se dice que fue amante del  ex presidente Julio Argentino Roca , o que fue bisexual, y  que se casó para apagar rumores, y  que sus sobrinas, tras su muerte, quemaron las cartas que probaban todo lo anterior

ImageProtegida por el poder gobernante avanzó por su vida sin reparar demasiado en los escándalos que sus actitudes provocaban en la pacata sociedad argentina de la época, como esa historia de los pantalones que se ponía para trabajar en sus esculturas y monumentos y que requirió que se  rodeara  el lugar con una cerca de madera, para "evitar la inmoralidad" de verla así vestida.



 Fue una adelantada en su tiempo; bella, talentosa , inteligente y creativa. Amiga de presidentes, príncipes y reyes, terminó sin embargo su vida en extrema pobreza en 1936

La vida de la escultora argentina Lola Mora es extraña, insólita para la sociedad de su época y está poblada de rumores, ambigüedades y una cierta falta de datos importantes.  Son muchas las cosas que no se saben de ella, ni siquiera su verdadera  fecha  de nacimiento. (al respecto hay dos versiones:  según una nació el 22 de abril de 1867, pero otra  versión afirma  que nació el 17 de noviembre de 1866) ,
Su lugar de nacimiento también es  controvertido: tradicionalmente se consideraba que era originaria de la provincia de Tucumán, pero hay documentos que indican que nació en la provincia de Salta
Se llamaba en realidad Dolores Candelaria Mora Vega de Hernández o Dolores Mora Vega, y se la conocía como Lola Mora
.
Desde los veinte años pudo estudiar Bellas Artes;  primero en la provincia de Tucumán , luego a los 29 años en Roma, (Italia,)  gracias a una beca nacional promocionada por Bartolomé Mitre, así,sin pasar por Buenos Aires se fue directamente  a Europa  a perfecccionarse . Se instaló en Roma en 1897 y consiguió estudiar con el pintor Francesco Paolo Michetti y después con el célebre Giulio Monteverde, que la animó a dedicarse exclusivamente a la escultura.
La subvención que recibía del gobierno argentino  (apoyada por el propio Julio A. Roca, que se convertiría luego en su  gran amigo) le permitió llevar una vida holgada, y allí en Europa vivió tal vez los momentos mas felices de su vida.
La muchacha argentina, la artista argentina , alcanzó  brillo y fama entre la alta sociedad romana; un éxito  al que otros extranjeros no podían aspirar, y que no era común en una mujer, sobre todo  si no procedía de una familia poderosa.


Su mansión y taller estaban en el exclusivo barrio romano de Ludovisi, donde recibió una atención constante de la prensa italiana y argentina, y también visitas de la talla de las reinas Elena y Margarita.

Pero  justo en el inicio del siglo XX, en el año 1900, Lola Mora retornará  a su patris.
La Argentina de comienzos de siglo XX está  gobernada por Julio Argentino Roca como presidente, su gran amigo. Lola Mora tiene  entonces 34 años y viene  de una Europa que ya estaba convulsionada por los cambios y las nuevas ideas y descubrimientos científicos que en los primeros años del siglo verán  la luz. Así Albert Einstein en 1905   publicará  su Teoría de la Relatividad, transformando  la ciencia, por su parte Freud esta sentando las bases de la teoría psicoanalítica. y en pintura Pablo Picasso creará unos años mas tarde, en 1907, la obra que dará inicio al cubismo y  a  una nueva visión en el arte. También la sociedad esta a punto de transformarse en estos inicios del Siglo XX . Todo un mundo con sed de lo nuevo, todo un mundo a punto de nacer; pero Lola Mora no se ha entregado a ese clima de apertura;  sus esculturas y bajo relieves continúan una línea neoclásica, naturalista y con ciertos leves intentos de deformacion expresiva

Era no obstante una artista exitosa al regresar a Argentina y recibió múltiples  encargos escultóricos oficiales; entre otros el monumento a Alberdi , la  estatua de la Libertad ,  relieves para la Casa de Tucumán,  estatuas para el Congreso Nacional,  y el Monumento a la Bandera, que nunca llegaría a emplazarse como fue concebido. También había conseguido cuando aun estaba en Italia, el permiso para erigir y emplazar su obra mas amada: la  bella e impactante Fuente de las Nereidas, el  conjunto escultórico que en su tiempo horrorizó a la sociedad "decente".

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El  escándalo estalla en 1903 con su  inauguración; la sociedad porteña de la época victoriana ante la visión de esos cuerpos masculinos y femeninos totalmente desnudos, emergiendo triunfantes del agua, consideró "licenciosas" y aún "libidinosas" todas las esculturas  y exigió que se cambiara de lugar su emplazamiento . Fue en medio de un gran alboroto que la presión de las ligas moralistas se hizo cada vez mas intensa obligando posteriormente  al traslado del monumento desde el lugar en que había sido emplazado (frente a la Catedral de Buenos Aires) hasta un lugar mas despoblado,  alejado y marginal  : la costanera Sur  Allí quedó casi invisible por lo desolado del lugar, todo un triunfo de la "moral" pública y de las contingencias de la política

Desde esa época Lola Mora comenzó a padecer paulatinamente una suerte de ostracismo Ya tenía 37  años; paulatinamente se vida y su carrera  comenzarían a desmoronarse hasta teñirse años mas tarde con un halo de extraña tragedia

¿Que fue lo que ocurrió?
Primero  lo  afectivo : En 1909 se había casado con un hombre veinte años menor que ella, Luis Hernández Otero, quien la abandonó cinco años más tarde. (Tanto en el acta civil como en la religiosa, Lola Mora figura con una edad de treinta y dos años).
Pero también a nivel externo, en su vida pública:  ya a partir de 1910 comienza el deterioro de la imágen de la artista, y Lola, la artista mimada por el gobierno conservador, comienza a ser atacada por otro movimiento político en ascenso : el radicalismo; así fue despreciada  su obra,  se expulsaron  sus alegorías del Congreso, se rescindió su contrato para el Monumento a la Bandera (las figuras que ya estaban esculpidas no se emplazaron hasta 1997, en Rosario), y se trasladó, como dijimos,  su Fuente de las Nereidas de las calles Alem y Cangallo a Costanera Sur, un paraje marginal.

A partir del momento en que la prensa dejó de prestarle atención, los detalles de la vida de Lola Mora se vuelven más esquivos. Se sabe que hizo un último viaje a Italia en 1914 y que luego retornó a la Argentina . Se sabe también que en 1920, a los 54 años había abandonado su  arte y estaba trabajando en el perfeccionamiento de un sistema para proyectar películas a plena luz del día, para lo cual había alquilado un galpón Así en un reportaje que le hicieron ella dijo:" Mientras huelga el cincel, me absorben las palancas, los brazos de potencia y resistencia, las válvulas de seguridad, el tiro de las calderas, las acciones y reacciones físicas, los cristales, las imágenes luminosas, las combinaciones químicas".

Pero sus  ensayos  fracasaron y su anterior vida de artista se sumió en las sombras  Tenía 60 años cuando en  1926, le dijo al crítico Rafael Alberto Arrieta al encontrarlo en un hotel de Salta  "¿Sabía usted que he dejado el arte? Pero no la naturaleza. Asómbrese. Me ocupo del petróleo aquí en las montañas de Salta", Efectivamente, para ese entonces había escrito el folleto "Combustibles: problema resuelto", y tenía como objetivo el extraer combustible por destilación de ciertas rocas de la zona.

Consiguió  permisos de exploración, y en 1931, a los 65 años, una edad en que las señoras de su época acostumbraban permanecer apoltronadas en sus hogares tejiendo batitas para sus nietos,  Lola Mora ya tenía cerca de diez minas puestas a su nombre . Fue en esa época que se encontró con el escritor Juan José de Soiza Reilly quien dijo refiriéndose a ella: "Con sus cuadrillas de peones, vivió durante muchos años en las cumbres, durmiendo al aire libre, gastando, con heroísmo y patriotismo, sus caudales; con una fe en sí misma tan hermosa que no parecía fe de nuestro tiempo".

Pero el dinero se le agotó y los ayudantes la abandonaron. Enferma y muerta de hambre llegó a la capital de Salta y al poco tiempo viajó a  Buenos Aires a vivir con sus sobrinas

La sociedad argentina parece tener una especial predilección por destrozar a aquellas mujeres que se destacaron  por su independencia y sus  transgresiónes;  mujeres solas que ya no cuentan con el poder que las respaldaba,  y entonces, quienes antes las lisonjeaban  ahora no vacilan en vengarse de ellas, de su éxito anterior,  humillándolas
Así paso con Lola Mora; su independencia y creatividad fueron literalmente aplastadas por la presión de la sociedad de su época. Tras quince años de trabajo febril en el arte, ella  se convirtió en un  chivo expiatorio de las luchas  políticas  de su tiempo y de su anterior privilegiada relación con el poder, ese poder ya en retirada  del  conservadurismo, y, tras muchas humillaciones, abandonaría la escultura para siempre.



De la artista triunfante, visitada por reinas  y principes, ahora en sus últimos años, solo quedará una anciana que deberá  refugiarse en el amparo de sus sobrinas para poder subsisitir
Una anciana frágil y encorvada a quien  el periodista José Armagno Cosentino encuentra un día de 1935 caminando bajo la lluvia  y entonces ella le informa  al pasar a su lado : -"Voy a secar a las hijitas"   ¡Las "hijitas" eran la esculturas de su  Fuente de las Nereidas" !

Hay más aún:  esa sociedad que aplastó su expresividad a través de la imposicion de pacatas normas de moralidad la perseguirá hasta despues de su muerte
Se  tiene una casi certeza de que  luego del fallecimiento de su tía, las sobrinas, preocupadas por   salvaguardar el "buen nombre" y el "honor" de ella, quemaron todas sus  cartas, cartas  donde Lola reflejaba su vida. su mundo,  sus sentimientos y tal vez esas poderosas pasiones que la llevaron a vivir su vida de un modo tan extraño para la Argentina de su época
Asi perdimos toda posibilidad de saber realmente quien fue de verdad esa mujer que se llamo Lola Mora; una mujer excepcional; para su tiempo y.para cualquier época.
 







http://www.losandes.com.ar/notas/2012/11/17/misterios-esplendor-ocaso-lola-mora-679990.asp
http://es.wikipedia.org/wiki/Lola_Mora
http://www.perfil.com/contenidos/2007/04/26/noticia_0041.html
http://www.lanacion.com.ar/77686-la-vida-de-lola-mora-artista-discutida-atrevida-y-genial


2 comentarios:

  1. El analisis que podemos hacer a la distancia,con la optica de hoy,es una artista de colosales dimensiones ,pasa lo mismo con muchisimos artistas negados en su epoca y reconocidos a la distancia,yo no puedo ser objetivo,pues de chico cuando vi la fuente,quede tan impresionado que veo bien todo lo que hizo lola,y todos sabemos las luces y sombras de lola una de las mujeres mas importantes de argentina ,que no tiene el reconocimiento que deberia tener.

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    1. Efectivamente, Lola Mora carece del reconocimiento que debería tener; incluso sus obras son muy poco conocidas. Un problema de desvaloración cultural nunca resuelto por las autoridades culturales

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